Escucha y Lenguaje Hablado

Escucha y Lenguaje Hablado

Ya sea que esté trabajando con un profesional que siga el enfoque auditivo-verbal (A-V) o el enfoque auditivo-oral (A-O), el objetivo de la Escucha y el Lenguaje Hablado (LSL por sus siglas en inglés, Listening and Spoken Language) es el mismo: combinar la identificación e intervención tempranas con la tecnología auditiva adecuada para permitir que un niño con pérdida auditiva desarrolle habilidades lingüísticas comparables a sus compañeros oyentes en el momento de inicio de la escolarización formal a los 6 años.

Apoyo profesional

Las familias que eligen resultados de escucha y lenguaje hablado para su hijo deben buscar un profesor de sordos, logopeda, fonoaudiólogo o audiólogo que esté especialmente capacitado para apoyarlas para que ayuden a su hijo a desarrollar la escucha y el lenguaje hablado.

Los profesionales que están certificados para apoyar a las familias y los niños en el desarrollo de la escucha y el lenguaje hablado son conocidos como Especialistas en Escucha y Lenguaje Hablado (LSLS) y son designados como LSLS Educadores Auditivo-Verbales Certificados (LSLS Cert. EAV) o LSLS Terapeutas Auditivo-Verbales Certificados (LSLS Cert. AVT).

Estos profesionales apoyan y enseñan a los padres y cuidadores su rol como el maestro de lenguaje más importante de su hijo.

Estimulación auditiva y productos de apoyo auditivo

El primer paso es asegurarse de que su hijo recibe acceso constante al sonido, especialmente al habla. Los bebés necesitan una amplificación adecuada no más tarde/antes de los 3 meses de edad.

El tipo de producto de apoyo auditivo utilizado para la estimulación auditiva dependerá de la edad de su hijo y del grado de pérdida auditiva. Es muy importante que hable con su audiólogo sobre las opciones disponibles para su hijo y qué tecnología puede adaptarse mejor a sus necesidades. Independientemente del dispositivo que elija su familia, el objetivo siempre será enseñar al niño cómo hacer el mejor uso posible de la audición y «aprender a escuchar».

Audífonos

Uno de los primeros pasos es adaptar audífonos a su hijo. Independientemente del rango de la pérdida auditiva, la adaptación inmediata de audífonos a su bebé mejora el acceso al sonido y maximiza la ventana de oportunidades para adquirir el lenguaje. Se pueden adaptar audífonos a bebés de 2 semanas.

Dependiendo del grado de pérdida auditiva de su hijo, los audífonos le permitirán escuchar muchos sonidos, incluidos los sonidos ambientales (el ladrido de un perro o el sonajero) y el lenguaje hablado. Los audífonos funcionan aumentando el nivel de intensidad (o volumen) de los sonidos a diferentes frecuencias (o tonos). Los audífonos también se pueden programar para adaptarse a las necesidades de los patrones de audición individuales, como aumentar el nivel de intensidad para los sonidos de alta frecuencia que su hijo puede no oír y amplificar menos los sonidos de baja frecuencia que su hijo puede escuchar mejor.

Es importante tener en cuenta que los audífonos no corrigen la audición de la misma manera que las gafas corrigen la visión. Los audífonos amplifican todos los sonidos, por lo que los sonidos individuales pueden estar algo distorsionados y puede resultar difícil a su hijo distinguir y entender su voz con el ruido de fondo en entornos ruidosos. Las sesiones periódicas con un profesional auditivo-verbal ayudarán a su hijo a distinguir estos sonidos.

Implantes Cocleares

Los implantes cocleares se desarrollaron en la década de 1970 para ayudar a las personas que con sorderas profundas que obtienen poco o ningún beneficio de los audífonos.

Cuando la audición funciona normalmente, el oído interno convierte las ondas sonoras en impulsos eléctricos, que se envían al cerebro y se reconocen como sonido. Un implante coclear funciona de manera similar: cuando se implanta quirúrgicamente detrás de la oreja y en la cóclea, el dispositivo electrónico puede puentear las células auditivas dañadas y estimular el nervio auditivo para restaurar parcialmente la audición. Los implantes cocleares proporcionan una mejor detección del sonido y un mayor potencial para comprender el lenguaje hablado.

Si su hijo obtiene poco o ningún beneficio de los audífonos, tiene una pérdida auditiva de severa a profunda y al menos 12 meses de edad, puede ser un candidato para un implante coclear.

Terapia de Escucha y Lenguaje Hablado

El paso más importante después de brindarle a su hijo acceso al sonido a través de audífonos, implantes cocleares o ambos, es comenzar la terapia para el desarrollo de la escucha y el lenguaje hablado.

Aunque su hijo está escuchando sonidos, todavía necesita comprenderlos aprendiendo a escuchar y luego traduciendo ese sonido al lenguaje hablado. Este tipo de terapia ayudará a su hijo a aprender a escuchar y hablar. Los servicios de intervención temprana centrados en la familia que promueven el uso de la audición y el lenguaje hablado deben comenzar no más tarde de los 6 meses de edad.

Espere participar activamente en el proceso de aprendizaje de la escucha y el lenguaje hablado de su hijo. Mediante la guía, orientación y demostración, los padres se convierten en los principales facilitadores del desarrollo del lenguaje hablado del niño. Con el tiempo, verá que su hijo puede tener acceso a una amplia gama de opciones académicas, sociales y laborales a lo largo de su vida.

Es fundamental que los padres establezcan en el hogar un ambiente que facilite la escucha y el lenguaje hablado. Esto incluye hablarle a su hijo incluso cuando no le está mirando, asegurarse de que las prótesis funcionen correctamente, practicar una variedad de actividades auditivas con el niño tal y como aprenden durante las sesiones de terapia e incluir a otros miembros de la familia en el proceso de aprendizaje en casa. La terapia tras la adaptación de las prótesis auditivas es esencial para desarrollar el habla y el lenguaje.

    • Identificación temprana del tipo y grado de pérdida auditiva del niño. Ahora hay pruebas muy sencillas que se pueden realizar con bebés para detectar la pérdida auditiva. No producen dolor y el niño no tiene que participar activamente.
    • Adaptación de audífonos tan pronto como sea posible después de que se haya diagnosticado la pérdida auditiva. Pregunte al audiólogo de su hijo si tiene un programa de préstamo de audífonos o si existe un banco de préstamo de audífonos en su región.
    • Uso de la amplificación a todas las horas en las que el niño este despierto a partir de la segunda o tercera semana posterior a la adaptación inicial. Recuerde que escuchar es algo que hacemos todo el tiempo y es fundamental que el cerebro del bebé tenga acceso constante y significativo al sonido para que aprenda.
    • Observación de la respuesta al sonido del niño. Los padres y los profesionales trabajan juntos para determinar cómo aprende el niño a través de la audición. Estas observaciones ayudarán a determinar si los audífonos necesitan ajustes o si se recomienda un implante coclear.
    • Inicio inmediato de la intervención temprana con un profesional especializado en promover la escucha y el lenguaje hablado en bebés y niños pequeños. Para obtener más información sobre los servicios de intervención temprana en su zona de residencia consulte con los servicios sociales de su comunidad.
    • Educación inclusiva en el aula ordinaria una vez que el niño llega a la edad escolar.
    • Estimulación de la audición, el habla y el lenguaje en el hogar durante la infancia.

AG Bell apoya y aboga por las familias de niños con sordera o hipoacusia que optan por la escucha y el lenguaje hablado y por maestros y terapeutas que les brindan servicios profesionales. Durante más de un siglo, AG Bell se ha esforzado por garantizar que todos los niños y adultos con pérdida auditiva tengan la oportunidad de recibir intervención temprana para escuchar, hablar y prosperar en sociedad.