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Vol. VII, núm. 3, periodo primavera 2014





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El aula mágica

Melissa Griswold, Clarke Mainstream News, 2013: Vol. 32, no. 3




El primer día del curso escolar, Denise Dejnak, profesora de quinto curso, destacó la importancia de mantener el nivel de ruido lo más bajo posible, no solo en beneficio de los alumnos con pérdida auditiva, sino del conjunto de la clase. Para demostrar la manera de cerrar una puerta, en lugar de dar un portazo, salió al pasillo, cerró la puerta con suavidad y siguió hablando a la clase. Gracias a que el transmisor de FM que utiliza está sincronizado con los sistemas de FM personales y un sistema de megafonía situado al fondo de la clase, su voz no solo se trasmitió directamente a los alumnos con pérdida auditiva, sino a toda la clase a través del altavoz. Los alumnos se volvieron con asombro hacia el altavoz mientras que la profesora seguía en el pasillo. A partir de esta primera experiencia con los “poderes” de la FM, el aula de Denise se empezó a llamar “el aula mágica”.

Después de pasar una mañana en el aula de Denise en el centro escolar Deerfield Elementary School, no nos queda ninguna duda de que se trata de un “aula mágica” y no solo por el equipo que se conecta todos los días, sino por razones de más peso. Con el apoyo de Heather Stinson, profesora de audición y lenguaje itinerante de Clarke, Denise ha mejorado el acceso y ha incorporado estrategias que benefician tanto a los alumnos con pérdida auditiva como al resto de la clase.

Como en el caso del sistema de FM que comentamos en el número anterior, el éxito en esta aula no ha ocurrido por casualidad. En la conversación que mantuve con Heather, Denise y dos alumnas (Tara, que utiliza un implante coclear, y Maeve, una compañera con audición normal), me impresionó el elevado nivel de acceso a la comunicación que forma parte natural del aula. En esta época del año en que los equipos escolares empiezan a planificar el siguiente curso escolar, merece la pena destacar algunas características del aula de Denise que pueden servir de modelo.

Aprovechar al máximo la amplificación en el aula

Tara utiliza un sistema de FM personal y el sistema del aula incluye un segundo micrófono portátil y megafonia. En el caso de Tara, el micrófono portátil le facilita un mejor acceso a sus compañeros, permitiendo que la profesora siga utilizando el transmisor de FM mientras sus compañeros disponen del segundo micrófono que se pasan de uno a otro. Tara nos explicó que este sistema “me facilita la escucha y no tengo que esforzarme en exceso” y anima a otros alumnos con pérdida auditiva a que lo utilicen. “Creo que les sería de gran ayuda”, añadió. “Cuando un compañero que está sentado al otro lado del aula pregunta algo importante, sin el micrófono portátil unas veces le escuchas y otras no. El micrófono portátil permite que la información llegue al sistema de FM”.

Del mismo modo que la voz de Denise se transmite al receptor personal de Tara y al altavoz del campo de sonido, las voces de los alumnos también se trasmiten a través del micrófono portátil. De esta manera, Denise se asegura de que Tara obtiene el mejor acceso posible. “Escucho lo que dicen los alumnos. Cuando me doy cuenta de que no les escucho bien, les pido que hablen más alto”. También escucha los ruidos que pueden distraer a Tara. “Puedo escuchar el ruido que se produce cuando los alumnos juguetean con el micrófono y que Tara escucharía”, lo que le permite corregir conductas con mayor rapidez.

Tara añadió que, cuando un alumno está hablando, el resto de la clase se da cuenta de si le puede escuchar o no gracias al altavoz del campo de sonido. “Alguien dirá: espera, ¡el micrófono no está encendido!”.

La combinación del micrófono portátil y el sistema de megafonía permite además un manejo más fácil de la clase. “No tengo que levantar la voz para llamar la atención”, añadió Denise, que también se ha dado cuenta de que hay menos interrupciones cuando se utiliza este sistema. “Ayuda a que los niños atiendan, lo que me motiva aún más porque nos escuchamos mejor”.

Maeve se mostró de acuerdo. “Aunque no tengo ningún problema de audición, prefiero escuchar a través del altavoz y la Sra. Dejnak no tiene que levantar la voz”.

Por otra parte, al pasarse el micrófono “los niños consiguen ese tiempo extra que necesitan”, subrayó Denise. Con más tiempo para formular sus pensamientos, Denise ha observado un aumento significativo en la seguridad personal y en la participación de los alumnos.

Además de la importancia que tiene mantener un entorno de escucha apropiado para los alumnos con pérdida auditiva, Denise considera que el sistema de megafonía permite que las transiciones sean más suaves y silenciosas, porque puede atraer la atención de la clase con más facilidad y todos los alumnos escuchan sus instrucciones con mayor claridad. Denise añadió que escuchar su propia voz amplificada le ayuda a ser “más consciente de lo que estoy diciendo y cómo lo estoy diciendo”, algo que se aplica también a las situaciones en las que los alumnos trabajan de manera independiente. En el bullicio del aula se puede olvidar de silenciar el transmisor de FM, ya que ningún tipo de alerta ni de luz verde procedente de la torre del sistema de megafonía le avisa de que lo ha silenciado. “Me siento más tranquila cuando me muevo por el aula y ayudo individualmente a los alumnos, porque tengo la seguridad de que no estoy distrayendo a Tara”.

Compartir la responsabilidad

Mientras observaba las distintas actividades, comprobé que el micrófono se pasaba de una forma fluida de un alumno a otro. Durante la reunión de la mañana, Maeve compartió algunos deberes y no podía sostener al mismo tiempo el micrófono portátil, por lo que un compañero sentado junto a ella se hizo cargo del micrófono acercándoselo a la boca. Cuando los alumnos se encontraban sentados en sus pupitres, otro alumno se encargaba de pasar el micrófono de uno a otro.

A los alumnos se les pide con frecuencia que decidan a quién deben pasar el micrófono, lo que les enseña a ser comunicadores eficaces y justos. Al principio, Denise tuvo que dedicar bastante tiempo a recordar a la clase que debían tener en cuenta las manos levantadas pidiendo turno, alternar entre niños y niñas, y ser conscientes de los alumnos que no habían tenido la oportunidad de intervenir. Denise cree que su disposición a ceder el control de quién recibe el micrófono potencia el sentido de responsabilidad colectiva. “Los alumnos recuerdan las tareas que deben hacer porque forman parte de nuestra rutina. ¡Sería agotador si yo fuera la única persona que se encargase de todo! Forma parte de lo que hacemos, no se trata de ninguna tarea extra”, añadió.

Maeve ha asumido el papel de preparar el equipo de FM al principio de la jornada. Dado que el autobús de Tara es uno de los últimos en llegar, Tara apenas disponía de tiempo para encargarse de esta tarea. Siguiendo las instrucciones de Heather, Tara enseñó a su amiga la manera de encender y sincronizar el equipo cada mañana. Tara y Maeve tomaron fotografías de cada paso y anotaron las instrucciones correspondientes en cada fotografía, de manera que Maeve pudiese seguir el proceso con facilidad. “Al principio, tenía que guiarme por las instrucciones escritas”, comentó Maeve, “pero ya las he memorizado”. Actualmente, Maeve está empezando a enseñar a otro compañero para que haya alguien de reserva cuando ella se encuentre ausente.

Tara aprecia realmente la ayuda de su amiga. “Se porta muy bien conmigo. Todo lo que tengo que hacer es encender el sistema de FM cuando llego al colegio”. Es también una gran ayuda contar con una amiga que conoce bien el equipo en los casos en que atiende la clase un profesor sustituto. “Maeve y yo explicamos el sistema de FM y nos encargamos normalmente de pasar el micrófono portátil”.

Ampliar el acceso

Al igual que ocurre en muchas aulas, Denise dispone de Internet para complementar las lecciones. Algunas de sus páginas preferidas presentaban problemas. Cuando aparecían vídeos educativos, Tara señalaba que el sonido procedente de los altavoces del ordenador y la pizarra digital “por vía aérea” no era siempre fácil de escuchar a través de su implante coclear. Dado que Tara prefiere conectar el transmisor de FM directamente a su ordenador cuando la clase trabaja en el laboratorio de informática, Heather realizó algunas averiguaciones y descubrió que, con la ayuda de un ladrón, se podía dirigir el audio directamente al receptor de FM personal de Tara sin bloquear el sonido procedente de los altavoces del ordenador y la pizarra digital que escuchaba el resto de la clase.

Siendo un dispositivo sencillo y económico, el divisor de audio se enchufa en el puerto de audio del ordenador de la clase.  A continuación, tanto el transmisor de FM como los altavoces del ordenador se conectan al ladrón. La señal de FM se dirige directamente al receptor de FM de Tara y al resto de la clase mediante el altavoz del campo de sonido ubicado en el fondo del aula. El sonido se sigue escuchando a través de los altavoces del ordenador y la pizarra digital ubicados en la parte frontal del aula, lo que se traduce en una ventaja añadida de sonido envolvente para toda la clase.

Si bien se facilitaba a Tara una entrada directa de FM, Denise consideraba que era esencial activar los subtítulos en todo el material audiovisual reproducido en el aula. Disponer de texto visible, incluso en los casos puntuales en que no se entiende o se malinterpreta una palabra, puede significar una gran diferencia en la comprensión global, al mismo tiempo que se facilita otra exposición al idioma inglés. Los subtítulos son especialmente útiles cuando hay mucha narración con poco acceso a las señales de lectura labial, existe un gran ruido de fondo, el aula no tiene una buena acústica o la calidad de sonido del propio vídeo es mediocre. Y, como Tara señalaba, en el caso del material audiovisual basado en dibujos animados, no hay ninguna señal de lectura labial. Afortunadamente, algunos materiales están subtitulados, por lo que Denise solo debe hacer clic en el símbolo de “subtítulos completos” cuando empieza un vídeo.

“Apenas veo nada que no tenga subtítulos”, comentó Tara, explicando que desea disponer de subtítulos para utilizarlos cuando los necesite. Los subtítulos sirven para que Tara pueda acceder a la misma información que el resto de la clase, de manera que “no tenga por qué no conocer” lo que otros escuchan.

Consulte con el profesor de sordos y/o el audiólogo del alumno para que le ayude a seleccionar y conectar un ladrón a su transmisor de FM. Es necesario realizar algunos ajustes en la configuración del sistema de FM y el modelo de ladrón puede variar en función del transmisor que utilice el alumno. El divisor de audio Auvio® funciona con el transmisor Phonak Inspiro de Tara.

El divisor de audio se conecta al puerto de audio en la parte posterior del ordenador.


El cable de audio directo del transmisor de FM y los altavoces del ordenador se enchufan en el divisor de audio.


Denise mantiene conectados todos los dispositivos, excepto el transmisor de FM, en el divisor de audio. Cuando desea reproducir material audiovisual, simplemente enchufa el cable de audio directo de FM, marcado con cinta azul, en la parte inferior del transmisor.


Como profesora, Denise ha adquirido el compromiso de facilitar subtítulos de forma constante. En las circunstancias en que resulta complicado encontrar subtítulos o activarlos, un alumno con pérdida auditiva se puede conformar y asegurar que no son necesarios. En opinión de Denise, el profesor debe ser persistente y decirle: “No, tú formas parte de mi clase. No podemos continuar sin que aprendas lo que debes aprender”.

Denise ha descubierto otra ventaja de la utilización de subtítulos: le ayudan a enseñar a todos los alumnos a tomar apuntes.  En el pasado, Denise solía escribir apuntes en la pizarra para que los alumnos los copiasen mientras se reproducía un vídeo. Con los subtítulos, se puede hacer una pausa en el vídeo, utilizar el puntero de la pizarra digital para resaltar los subtítulos que se deben anotar, facilitar a los alumnos tiempo para que los guarden en sus organizadores de notas/gráficos y, a continuación, proseguir. Ha resultado un proceso tan eficaz que lo ha compartido con sus colegas, señalando que un profesor de ciencias de sexto curso lo ha adoptado como una práctica habitual.

Además de utilizar la pizarra digital para mostrar materiales con subtítulos, Denise la utiliza para facilitar más apoyo visual que en el pasado. Tanto si se trata de instrucciones para realizar una actividad, vocabulario, deberes para casa o puntos clave relacionados con lo que en ese momento esté enseñando, la información visual que es esencial para los alumnos con pérdida auditiva resulta también de ayuda para todos los alumnos, especialmente para los que su lengua materna no es el inglés y los que tienen dificultades de atención.

Formación y apoyo continuos

Denise atribuye la facilidad con la que hace frente a las necesidades de los alumnos con pérdida auditiva a la formación facilitada por Heather en la primavera pasada. Los preparativos habrían sido mucho más complicados si toda la información se le hubiese presentado el primer día de clase. Por el contrario, la formación inicial le permitió acudir a la clase de cuarto curso de Tara, conocer el funcionamiento del equipo y conversar con sus colegas sobre las modificaciones que podría realizar el centro escolar para reducir los niveles de ruido. Un ejemplo que destacó fue la colaboración del profesor de educación física para modificar el tráfico en los pasillos, de manera que los alumnos no pasasen directamente por su aula cuando se dirigían al gimnasio durante la jornada escolar. La formación realizada en primavera le facilitó también la posibilidad de familiarizarse con los materiales audiovisuales subtitulados y conseguir versiones con subtítulos de los vídeos que utiliza habitualmente durante el curso.    

Denise atribuye el éxito logrado a la colaboración con Tara y Heather, asegurando que, de no haber contado con el apoyo regular de un profesor de audición y lenguaje, ninguno de los logros habría sido posible. Además de su trabajo habitual con Tara, la paciencia, la disponibilidad y los conocimientos de Heather la convierten en un recurso inestimable cuando Denise tiene dudas o problemas técnicos ocasionales con el equipo. Considerando la utilidad de los preparativos tempranos en este curso, Denise y Heather ya están trabajando en los planes de transición de Tara a sexto curso.

Desde la perspectiva de Heather, el esfuerzo y la disposición de Denise de aceptar lo desconocido es lo que esperamos ofrecer a todos los alumnos con pérdida auditiva. Somos conscientes de que incluso el menor signo de malestar con algún aspecto relacionado con la pérdida auditiva del alumno puede mermar su sentido de pertenencia y su disposición a defender sus propios intereses. En este aula no existe ninguna preocupación al respecto, ya que el refuerzo positivo esfrecuente. “Denise suele decir a la clase con frecuencia: ¡esto es exactamente lo que debemos hacer!”, comentaba Heather. Cuando la comunicación funciona para todos los integrantes de un grupo es algo realmente mágico y este grupo de alumnos ha desarrollado aptitudes que les resultarán beneficiosas ahora y en el futuro.


Los alumnos avisan de inmediato cuando no se escucha a través del altavoz del campo de sonido.






Cuando la comunicación funciona para todos los integrantes de un grupo ¡es algo realmente mágico!

10 tareas que los equipos escolares deben realizar ahora para prepararse de cara al próximo curso

Mainstream News, 2012: Vol. 32, no. 3





Con independencia de que el alumno cambie o no de colegio, es necesario adoptar una serie de medidas para garantizar que siga disponiendo del acceso a la información y el apoyo necesarios para participar y lograr desarrollar todas sus potencialidades. Se puede perder mucho tiempo si este proceso se inicia en otoño coincidiendo con todo lo que conlleva el comienzo de un nuevo curso. Si partiendo de una actitud proactiva se intercambia información, se organizan, horarios y equipos, y se anticipan las necesidades de acceso del alumno, todo ello redundará en un mejor comienzo de curso para el alumno, sus profesores y el personal de apoyo. Basándose en su propia experiencia y en las observaciones de los otros profesores, nuestros profesores de audición y lenguaje que trabajan en el sistema educativo ordinario ofrecen las siguientes sugerencias para la planificación que se hace en la primavera del curso anterior:

1.    Seleccionar el profesor o los profesores del próximo curso. Con frecuencia, los profesores nos comentan que aunque los colegios tienen una política estricta acerca de “no seleccionar específicamente” a los profesores con antelación, es razonable hacer una excepción si se consideran las necesidades de comunicación que tiene un alumno con pérdida auditiva. Un profesor que sea flexible y organizado, que planifique con antelación y que tenga un estilo básico de enseñanza en el que tenga cabida un alumno con necesidades especiales llevará a cabo un trabajo más eficaz. Si el estilo de comunicación del profesor se ajusta, además, a las necesidades auditivas y facilita la lectura labial que requiere específicamente el alumno, éste comprenderá mejor y tendrá un mejor rendimiento académico. Si bien no es necesario tener experiencia con la tecnología relacionada con las prótesis auditivas, un profesor que se sienta cómodo con la tecnología o dispuesto a aprender, será una mejor opción que otro que muestre resistencia a utilizar el equipo de FM.

2.    Reunir y compartir la información.
El profesor o profesores que están trabajando durante el presente curso con el alumno, el logopeda, el profesor de audición y lenguaje, el personal de apoyo del alumno y sus padres pueden aportar una información muy valiosa acerca de las fortalezas del alumno, las áreas de mejora y el tipo de ayuda académica y no académica que precisa en concreto. Considere la posibilidad de utilizar nuestros cuestionarios que están disponibles en el boletín Clarke una clave para la integración escolar, Vol IV, nº 8: “¡PÁSELA! Recopilar toda la información del alumno para trasladársela al equipo del próximo curso”. Realice copias para que pueda distribuirlas antes que finalice el curso.

3.    Programar un curso de formación en primavera. Los profesores nos comentan a menudo que en primavera disponen de más tiempo para recibir formación sobre la pérdida auditiva y el equipo FM que se utilizará en el aula. Las sesiones de orientación que se programan en primavera permiten que los profesores dispongan de tiempo para asimilar la información, mantener entrevistas de seguimiento con el equipo del curso actual y planificar las modificaciones oportunas en el entorno del aula y la presentación de materiales (por ej. materiales audiovisuales subtitulados). Anime al director del colegio a que asista. Si no le es posible, manténgale informado. Cuanto mejor conozca el director las condiciones que necesita un alumno con pérdida auditiva, mayor será su disposición a garantizar que se implementen en el aula y en otras actividades escolares.

4.    Planificar con antelación el acceso a todos los materiales audiovisuales utilizados en el aula. Como se ha indicado anteriormente,  informar a los profesores del siguiente curso en esta época del año, les permite disponer de tiempo para realizar un inventario de la tecnología del aula. Podrán repasar los vídeos que utilizan durante el curso, identificar los que no estén subtitulados y pedir ayuda, si es necesario, para localizar versiones que contengan subtítulos o alternativas aceptables. Los profesores pueden también informar al equipo escolar acerca de la tecnología que utilizan (pizarras digitales, ordenadores, reproductores de CD), de manera que se pueda analizar con antelación suficiente su conectividad con el sistema de FM del alumno. Solicite al especialista en tecnología de la información del colegio que esté presente. Este profesional puede anotar las instrucciones de activación de los subtítulos en un aparato de televisión/VCR/DVD, pegarlas con cinta adhesiva en uno de los laterales y asignar el aparato al aula donde va a estar el alumno con pérdida auditiva. Puede, además, ayudar a los profesores a aprender a activar los subtítulos en los ordenadores del aula y de páginas de Internet, y participar en el proceso de conexión del sistema de FM con la tecnología que se utiliza en el  aula.

5.    Localizar un lugar tranquilo donde el alumno pueda trabajar con el profesor de audición y lenguaje. Este punto tiene gran importancia para los alumnos que reciben apoyo de un profesor de audición y lenguaje pero a menudo se pasa por alto. Si se espera a solucionar esta cuestión en la primera semana del curso, lo más probable es que las únicas opciones disponibles sean un pasillo concurrido o una sala compartida, en ambos casos con un nivel elevado de ruido de fondo.

6.    Inventariar el equipo de FM que se enviará para su revisión en el verano.
Anote los números de serie con el fin de verificar que se devuelve en septiembre el equipo correcto. Para evitar confusiones, coloque una etiqueta con el nombre del alumno en cada una de las piezas del equipo. Averigüe qué personas se encargarán del envío del equipo al audiólogo para la revisión de verano y su entrega en septiembre. Este proceso funciona mejor cuando los padres y los equipos escolares comparten la responsabilidad.

7.    Solicitar el bloc de papel autocopiativo para tomar apuntes e el caso de los alumnos que cursen secundaria y bachillerato. Si el alumno recurre a un adulto o un compañero para los apuntes, con este papel se obtienen copias instantáneas, libres de carbono, de los apuntes. Este material puede encargarse en cualquier imprenta.

8.    Tener en cuenta las asignaturas optativas. Cuando llegue el momento de elegir itinerarios, hable con el alumno acerca del plan para el siguiente curso y las asignaturas optativas que serían más adecuadas. Por ejemplo, una clase de biología sería una buena opción para un alumno interesado en la rama sanitaria, un curso de finanzas personales lo sería para un alumno interesado en el mundo empresarial, y así sucesivamente.

9.    Hacer una planificación razonable. Asegúrese de que, en los cursos académicos con una carga de trabajo mayor, ésta se reparta de una forma equilibrada durante el curso. Si no se planifica, puede que el alumno tenga que cursar la mayoría de las optativas en un semestre. Aunque esto no conviene a ningún alumno, en el caso de los alumnos con pérdida auditiva existe todavía un mayor riesgo de sufrir fatiga auditiva y dificultades con el lenguaje. Considere también los momentos de la jornada escolar en que el alumno tiene más energía o en aquellas en las que necesita un descanso por el esfuerzo a la hora de escuchar y planifique el programa diario en consonancia. Por ejemplo, un alumno de bachillerato al que le resultan difíciles las matemáticas se podrá concentrar mejor en una clase por la mañana, en vez de por la tarde, cuando está más cansado.

10.    Asignar al alumno a los grupos menos numerosos. Cuando exista más de una clase en una asignatura, asignar al alumno con pérdida auditiva a una clase con menos alumnos puede significar para él encontrarse en un entorno más tranquilo y un acceso más fácil a la información y la comunicación. También es posible que haya más tiempo para atenderle individualmente.


HABLEMOS…CON



¡Niños en acción!
Las actividades extra-curriculares proporcionan oportunidades para que los alumnos exploren y desarrollen sus habilidades talentos, hagan amigos con los que comparten intereses y amplíen su conocimiento general de las cosas. Se convierten también en una válvula de escape ante el estrés derivado del arduo trabajo que supone mantener la comunicación a lo largo de toda la jornada escolar. Hemos pedido a algunos alumnos integrados en el sistema educativo ordinario que nos hablen de las actividades que les gusta practicar, qué es lo que las hace divertidas y también de qué manera logran comunicarse bien con sus entrenadores.

Carlos (1º de bachillerato)

Actividad preferida: Artes marciales mixtas y lucha libre.
Me encanta esta actividad porque: Me ayuda a desarrollarme y a estar fuerte y físicamente activo.

Me siento orgulloso de mí mismo porque: Acabé tercero en Western Massachusetts  (3ª división) y quinto en el estado.

Lo que hago para cerciorarme de que escucho y entiendo a mi entrenador:
Durante los entrenamientos y las competiciones, permanezco cerca del entrenador para enterarme bien de lo que vamos a hacer. En los entrenamientos, el entrenador se mueve mientras enseña, por lo que permanezco cerca y miro antes de empezar a realizar los ejercicios.

La manera de ayudarme de mi entrenador: Mis entrenadores han trabajado antes con atletas con problemas de audición. Me ayudan situándose en frente de mí y así siempre que puedo me apoyo en la lectura labial.

Un reto al que me he tenido que enfrentar: En los torneos hay mucha gente alrededor y se llama a los contrincantes por su nombre cada vez que comienza un combate, algo que me resulta bastante difícil de escuchar, porque durante la competición o el calentamiento no llevo audífonos.

La forma en que los audífonos me sirven de ayuda en esta actividad: 
En los entrenamientos utilizo un audífono, pero me he acostumbrado a no llevarlos en los ejercicios de calentamientos y en los combates.
Mi consejo para otros jóvenes con pérdida auditiva a los que les gustaría probar esta actividad: Como en cualquier otro deporte, no hay que centrarse en ninguna de las metas que todavía no has alcanzado, sino en el camino que estás siguiendo para llegar a ellas.

Kaedin (3º de primaria)

Actividad preferida: Montar a caballo.
Me encanta esta actividad porque: Es divertida y me gusta pasar tiempo en compañía de los caballos.

Me siento orgulloso de mí mismo porque: Escucho a mi caballo y me comunico con él. ¡Y montar a caballo es duro! Hay que hacer un montón de cosas al mismo tiempo.

Lo que hago para asegurarme que entiendo a mi profesora: A veces le pido a mi instructora que me repita lo que acaba de decir o simplemente digo: “¿Qué?”. A veces, ambos nos paramos y nos ponemos cerca el uno del otro.

Lo que hace mi instructora para ayudarme a escuchar y entender: ¡GRITA! Habla con la cara vuelta hacia mí (no dándome la espalda) y, a veces, se señala y me demuestra con su propio cuerpo lo que tengo que hacer.

Un reto al que me he tenido que enfrentar y lo que hice para solucionarlo:
En una ocasión no me enteré bien de las instrucciones  de la ruta y tomé un camino equivocado. Me di la vuelta y recorrí rápidamente el camino de regreso.

Cómo me ayudan los audífonos en esta actividad: No utilizo el audífono, porque debajo del casco se escuchan ruidos.

Mi consejo para otros niños con pérdida auditiva a los que les gustaría probar esta actividad: Colócate cerca para escuchar y trata de hacerlo lo mejor posible.

John (“JP”) (6º de primaria)

Actividad preferida: Carreras de esquí alpino.

Me siento orgulloso de mí mismo porque: He mejorado en las carreras de esquí en el último año. He formado parte del equipo de esquí de mi colegio. Todos los miércoles compito con alumnos de bachillerato. Los niños de otros colegios con los que compito son alumnos de secundaria o bachillerato. En mi equipo de montaña, me he clasificado con A en todas las carreras interestatales (3 estados), lo que representa un gran avance frente a mi clasificación del año pasado.

Lo que hago para asegurarme que escucho y entiendo a mi entrenador: Siempre procuro prestar atención a mi entrenador y escucharle con el lado que oigo mejor. Si no entiendo lo que pasa, siempre le pido que me lo repita.

Lo que hace mi entrenador para ayudarme a escuchar y comprender: Mis entrenadores siempre se aseguran que estoy prestando atención antes de darme alguna instrucción. Además, siempre me preguntan si me he enterado bien de las indicaciones.

Un reto al que me he tenido que enfrentar y lo que hice para solucionarlo: Cuando voy montado en el telesilla con un compañero o con el entrenador, siempre procuro sentarme en el lado derecho, para escucharles con el lado que oigo mejor. La carrera de esquí alpino es un deporte individual por lo que no se habla mientras se esquía. Sin embargo, hago lo posible por  situarme de tal manera que pueda ver a la persona que habla y escuchar a mis compañeros e instructores cuando es necesario.

Cómo me ayuda el implante coclear en esta actividad: El implante coclear me permite formar parte de un equipo y no necesitar ninguna asistencia especial.

Mi consejo para otros niños con pérdida auditiva a los que les gustaría probar esta actividad: Siempre hay que entender lo que está pasando, saber lo que debes hacer y ser rápido. Y si ya eres rápido, ¡debes serlo aún más!




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