© Colaboradores y revisores

Colaboradores: Carol Flexer, Ph.D., LSLS Cert. AVT; Jane Madell, Ph.D., LSLS Cert. AVT; Joan Hewitt, Au.D., CCC-A

Revisores: Elizabeth Fitzpatrick, Ph.D. (con la colaboración de Carmen Barrieru-Nielsen, Au.D.); Stacey Lim, Ph.D., Au.D., CCC-A; Johnnie Sexton, Au.D., CCC-A; Don Goldberg, Ph.D., CCC-SLP/A, FAAA, LSLS Cert. AVT Adoptado en junio de 2014 – Traducido en septiembre de 2022

 

ÍNDICE 
1.           INTRODUCCIÓN
2.           DESCRIPCIÓN GENERAL DEL PROCEDIMIENTO AUDIOLÓGICO
3.           ELEMENTOS RECOMENDADOS DE LA EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA AUDIOLÓGICA INICIAL
3.1.       EVALUACIÓN AUDIOLÓGICA
3.2.       EVALUACIÓN: DESDE EL NACIMIENTO HASTA LOS 6 MESES
3.3.       EVALUACIÓN: DE LOS 6 A LOS 36 MESES
4.          PROCEDIMIENTOS RECOMENDADOS PARA EVALUAR LA AMPLIFICACIÓN
5.          GESTIÓN AUDIOLÓGICA RECOMENDADA PARA NIÑOS CON IMPLANTES COCLEARES
6.          GESTIÓN AUDIOLÓGICA RECOMENDADA EN RELACIÓN CON SISTEMAS DE MICRÓFONO REMOTO

 1. Introducción

Este protocolo audiológico está destinado a respaldar programas de detección temprana y gestión de la pérdida auditiva en bebés y niños. Este protocolo también es una guía de referencia para los servicios de audiología apropiados y continuos recomendados para niños que participan en programas de escucha y lenguaje hablado (LSL). La Asociación Alexander Graham Bell para personas con sordera e hipoacusia (AG Bell) reconoce y recomienda un protocolo audiológico que incluya una batería de pruebas como un medio óptimo para evaluar la audición con y sin tecnología auditiva. No se debe utilizar una sola prueba de forma aislada para definir y describir la naturaleza y el alcance de una pérdida auditiva. Idealmente, todos y cada uno de los programas de escucha y lenguaje hablado contarán con servicios audiológicos in situ. Pero independientemente del entorno, es esencial la estrecha colaboración de padres, audiólogos, terapeutas y educadores. Los padres deben estar presentes y participar en todas las evaluaciones. Siempre que sea posible, el profesional certificado especialista en Escucha y Lenguaje Hablado (LSLS®) también debe estar presente en las evaluaciones audiológicas o comunicar sus preguntas e inquietudes con respecto a la tecnología o la audición del niño. Los procedimientos y elementos recomendados en este documento son consistentes con las siguientes guías y declaraciones de posicionamiento:

  • Joint Committee on Infant Hearing (JCIH, Comité Conjunto de Audición Infantil) (2007). Year 2007 position statement: Principles and guidelines for early hearing detection and intervention programs. Pediatrics, 120(4), 898-921.
  • American Speech-Language-Hearing Association (Asociación Estadounidense de Habla, Lenguaje y Audición) (2004a). Guidelines for the audiologic assessment of children from birth to 5 years of age. Disponible en https://acortar.link/YdxPNI
  • American Speech-Language-Hearing Association (Asociación Estadounidense de Habla, Lenguaje y Audición) (2006). Roles, knowledge, and skills: Audiologists providing clinical services to infants and young children birth to 5 years of age. Disponible en http://www.asha.org/policy/KS2006-00259/
  • American Academy of Audiology (Academia Americana de Audiología) (2013). Clinical practice guidelines: Pediatric amplification. Disponible en http://audiology-web.s3.amazonaws.com/migrated/PediatricAmplificationGuidelines.pdf_539975b3e7e9f1.74471798.pdf 

2. Descripción general del procedimiento audiológico

La evaluación inicial, el diagnóstico y la confirmación de este deben completarse dentro de los primeros tres meses de vida, tan pronto como sea posible después del nacimiento, para garantizar que la amplificación y la habilitación adecuadas estén en marcha antes de los 6 meses de edad. JCIH (2007) recomienda que la detección se haya logrado al mes de vida, las pruebas de diagnóstico se hayan realizado a los 3 meses y la intervención comience a los 6 meses.

Cuando se ha diagnosticado una pérdida auditiva, las evaluaciones rutinarias deben realizarse idealmente en intervalos de cuatro a seis semanas hasta que se obtengan audiogramas completos, y en intervalos de tres meses hasta los 3 años de edad.

Si el progreso es positivo, se recomienda la evaluación en intervalos de seis meses a partir de los 4 años, siempre que no haya signos de cambios en la audición.

Se debe realizar una evaluación inmediata si los padres o cuidadores expresan inquietudes o si la observación del comportamiento por parte de los padres, el terapeuta o el maestro sugiere un cambio en el funcionamiento auditivo o del dispositivo.

Es apropiada una evaluación más frecuente cuando existe patología de oído medio crónica o recurrente, o cuando hay factores de riesgo de pérdida auditiva progresiva.

3. Elementos recomendados de la evaluación diagnóstica audiológica inicial

La siguiente sección se basa en la declaración de posicionamiento del Joint Committee on Infant Hearing (Comité Conjunto sobre Audición Infantil) de 2007.

 3.1. Evaluación audiológica

La evaluación audiológica integral de los recién nacidos y los bebés pequeños que no pasan el cribado auditivo para recién nacidos debe ser realizada por audiólogos pediátricos experimentados. La batería inicial de pruebas audiológicas para confirmar una pérdida auditiva en bebés debe incluir medidas electrofisiológicas y, cuando sea apropiado por su edad de desarrollo, métodos conductuales. La confirmación del estado auditivo de un bebé requiere una batería de pruebas y procedimientos audiológicos para evaluar la integridad del sistema auditivo en cada oído, estimar la sensibilidad auditiva en todo el rango de frecuencias del habla, determinar el tipo de pérdida auditiva, establecer una línea de base para el control futuro y proporcionar la información necesaria para iniciar la adaptación de dispositivos de amplificación. Se debe realizar una evaluación integral para cada oído, incluso en los casos en los que solo un oído falló la prueba de cribado.

3.2 Evaluación: desde el nacimiento hasta los 6 meses

Para bebés desde el nacimiento hasta una edad de desarrollo de aproximadamente 6 meses, la batería de pruebas debe incluir el historial familiar y del niño, la evaluación de los factores de riesgo de pérdida auditiva congénita e información de los padres sobre las respuestas del bebé al sonido. La evaluación audiológica debe incluir:

  • Inspección otoscópica.
  • Antecedentes familiares y del niño.
  • Potenciales Evocados Auditivos del Tronco Cerebral (ABR, por sus siglas en inglés) usando estímulos de    tono burst/ráfaga y clic conducidos por vía aérea y vía ósea cuando esté indicado. Cuando se detecta una pérdida auditiva, se necesitan pruebas ABR de frecuencia específica para determinar el grado y la configuración de la pérdida auditiva en cada oído para adaptación de dispositivos de amplificación.
  • ABR evocados por clic utilizando estímulos de polaridad única de condensación y rarefacción si hay indicadores de riesgo (p. ej., hiperbilirrubinemia o anoxia) de pérdida auditiva neural (trastorno del espectro de neuropatía auditiva o ANSD) para determinar si el potencial microfónico coclear está presente.
  • Los Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable (PEAee) se pueden usar como otro medio para evaluar el oído y obtener umbrales específicos por frecuencia. La prueba (PEAee) también se puede usar para evaluar la función del nervio auditivo cuando no hay ABR presente.
  • Pruebas de producto de distorsión u otoemisiones acústicas (OEA).
  • Timpanometría con un tono de sonda de 1000 Hz y prueba de reflejo acústico.
  • Observación del comportamiento auditivo del bebé por los padres y el clínico como verificación cruzada con las medidas electrofisiológicas. La observación del comportamiento por sí sola no es adecuada para determinar si la pérdida auditiva está presente en este grupo de edad, tampoco lo es para la adaptación de dispositivos de amplificación.

3.3 Evaluación: de los 6 a los 36 meses

Para las pruebas posteriores de bebés y niños pequeños de edades de desarrollo de 6 a 36 meses, la batería de pruebas audiológicas confirmatorias incluye:

  • Inspección otoscópica.
  • Antecedentes familiares y del niño.
  • Informe de los padres sobre las conductas auditivas y visuales y los hitos de la comunicación.
  • Audiometría conductual (ya sea refuerzo visual o audiometría de juego condicionado, según el nivel de desarrollo del niño), incluida la audiometría de tonos puros en todo el rango de frecuencias para cada oído y detección del habla, audibilidad del habla (p. ej., usando la prueba de 6 sonidos de Ling) o medidas de reconocimiento de voz.
  • Medidas de impedancia acústica (timpanometría y umbrales de reflejo acústico).
  • Pruebas electrofisiológicas como las descritas anteriormente si las respuestas a la audiometría conductual no son fiables.

Para niños de todas las edades, AG Bell recomienda que todos los resultados, preguntas y recomendaciones se traten con los padres de una manera culturalmente sensible y en el idioma nativo de la familia.

Los padres deben salir de la cita de audiología entendiendo el plan de gestión. Deben saber cuándo regresar para las citas de seguimiento y cuál es su responsabilidad en el proceso (incluida la supervisión del uso de la tecnología de amplificación a tiempo completo y la supervisión de lo que escucha el niño con esa tecnología). Los cuestionarios para padres como IT-MAIS (Escala de integración auditiva significativa para bebés y niños pequeños) y ELF (Evaluación temprana de la funcionalidad auditiva) pueden ser útiles en el proceso de control y seguimiento.

Se deben proporcionar informes escritos que incluyan:

  1. Descripciones de los procedimientos y condiciones de evaluación y estimación de fiabilidad.
  2. Un audiograma completo (si estuviera disponible en el diagnóstico inicial) con los símbolos fundamentales, la calibración y los estímulos identificados, así como una explicación de los resultados usando herramientas tales como un audiograma de «Sonidos familiares» para apoyar el asesoramiento de padres/maestros.
  3. Copias para los padres, así como para el proveedor de atención primaria, el especialista en escucha y lenguaje hablado y otros proveedores de salud/educación a petición escrita de los padres.
  4. Remisión a recursos médicos, otorrinolaringológicos u otros (p. ej., asesoramiento genético, servicios sociales, asesoramiento psicológico, terapia ocupacional), según corresponda.

4. Procedimientos recomendados para evaluar la amplificación

Identifique el dispositivo auditivo, incluido el fabricante, el modelo, la salida y la respuesta, la configuración de funciones especiales o de compresión, las especificaciones del molde y la calidad del ajuste. Además, los moldes deben estar bien hechos y ajustados acústicamente (p. ej., tubos, ventilación, tamaño del orificio para que coincida con la pérdida auditiva del niño a fin de maximizar el acceso del niño al sonido). El audiólogo debe escuchar los audífonos al comienzo de cada sesión de prueba y debe confirmar que los padres saben cómo realizar la comprobación auditiva de los audífonos.

  • Análisis electroacústico de audífonos para documentar el rendimiento de los audífonos en los siguientes momentos:
    • En el ajuste inicial
    • A intervalos periódicos (p. ej., en citas de seguimiento)
    • Al recibirlos tras las reparaciones
    • Si surgen dudas de los padres a partir de la observación del comportamiento o la comprobación del funcionamiento de las prótesis.
  • Medidas de diferencia de oído real a acoplador (RECD por sus siglas en inglés)
    • Para establecer la ganancia y la salida objetivo utilizando un método de prescripción como DSL (Nivel de sensación deseado) o NAL (Laboratorios acústicos nacionales)
    • Para convertir el rendimiento del audífono en un acoplador de 2cc al rendimiento del audífono en el oído real
    • Para convertir los niveles de audición en dB HL a canal auditivo SPL (nivel de presión sonora)
    • Para evaluar el cambio en el estilo y ajuste del molde.
  • Pruebas de potenciales evocados corticales para validar adaptaciones de audífonos, si los tuviera.
    • Respuesta en campo libre con amplificación:
    • Para demostrar la respuesta del niño al habla con fines educativos para los padres
    • Para el seguimiento del progreso auditivo del niño
    • Evaluar la percepción del habla en niveles de conversación suaves (p. ej., 35 dB HL) y medios (p. ej., 50 dB HL), en silencio y en presencia de ruido para evaluar la eficacia de la tecnología de amplificación. Cada audífono debe evaluarse por separado y posteriormente con ambos a la vez.
    • Evaluación de la audibilidad del habla utilizando el test de los 6 sonidos de Ling a diferentes distancias (p. ej., a 6 metros o aproximadamente 20 pies)
    • Comparación de los resultados de Ling con el audiograma del verificador, si estuviera disponible, para evaluar la adaptación de audífonos
    • Evaluaciones de la audición funcional [p. ej. la escala PEACH (evaluación de los padres sobre el desempeño auditivo/oral infantil), Cuestionario auditivo LittlEARS] para validar la adaptación de audífonos.

NOTA: La medida de ganancia funcional es un procedimiento de verificación apropiado para audífonos de conducción ósea e implantes cocleares. La verificación de la amplificación requiere una medida RECD para niños que utilizan audífonos.

5. Gestión audiológica recomendada para Niños con Implantes Cocleares

  • Si no se puede lograr un acceso adecuado a todo el espectro de información acústica del lenguaje hablado para un bebé o un niño a través de la amplificación convencional, se debe proporcionar información a la familia sobre la tecnología del implante coclear (IC), incluidos los beneficios y los riesgos, tal como se documenta en las publicaciones revisadas por pares además de la derivación a un centro de implantes cocleares pediátricos.
  • Con el consentimiento de los padres, el equipo de implantes cocleares revisará la información audiológica obtenida hasta el momento y realizará evaluaciones adicionales para evaluar la idoneidad del niño para el implante coclear. Las pruebas de percepción del habla deben incluirse en la evaluación previa a la IC y utilizarse tanto para determinar la candidatura como para compararlas con las evaluaciones posteriores a la IC.
  • La profesional especializada en Escucha y Lenguaje Hablado, LSLS, debe participar en el proceso de candidatura al implante coclear.
  • Después del mapa o programación inicial del o de los procesadores del habla del implante coclear, se debe volver a programar de acuerdo con el cronograma recomendado por el equipo de implantes cocleares en función de la edad del niño, los dispositivos implantados, la cantidad de electrodos activados y otras consideraciones individuales, como como el ajuste bilateral o bimodal.
  • Una vez que el procesador del habla esté programado para proporcionar un acceso óptimo al espectro del habla, se recomienda una evaluación continua a intervalos periódicos (p. ej., a intervalos de tres meses durante el primer año). Después de este período, se sigue recomendando la evaluación rutinaria del desempeño con el implante coclear a intervalos de seis a 12 meses si el progreso es satisfactorio.
  • Siempre que se programe el procesador del habla deben hallarse los umbrales a campo libre con tonos warble o ruido de banda estrecha y evaluarse la percepción del habla. Estás pruebas también pueden ser útiles junto con otras técnicas de solución de problemas siempre que se sospeche la existencia de averías. Los objetivos adicionales de las pruebas a campo libre son:
    • Demostrar la respuesta del niño al habla con fines educativos para los padres
    • Monitorizar el progreso auditivo del niño
    • Evaluar la percepción del habla en niveles de conversación promedio (p. ej., 50 dB HL) y bajos (p. ej., 35 dB HL) en silencio y en presencia de ruido, para evaluar la eficacia del implante coclear, o de cada implante coclear en el caso de ajuste bilateral
    • Realizar una evaluación subjetiva de la audición a distancia utilizando el test de los 6 sonidos de Ling para demostrar el rango de audibilidad proporcionado por la tecnología. En un ambiente tranquilo, el niño debería poder detectar todos los sonidos Ling a distancias cercanas (p. ej., un metro o aproximadamente 3 pies) y a distancias considerables (p. ej., 12 metros o aproximadamente 40 pies).
  • Se recomienda una evaluación inmediata si los padres, el cuidador o el educador/terapeuta observan comportamientos que sugieran un cambio negativo en el rendimiento auditivo o expresan inquietudes con respecto al funcionamiento del dispositivo.
  • Evaluaciones de la audición funcional (p. ej., PEACH, LittlEARS) para validar la adaptación de las prótesis.

6. Gestión audiológica recomendada en relación con sistemas de micrófono remoto

PROTOCOLOS DE EVALUACIÓN AUDIOLÓGICA PEDIÁTRICA CON Y SIN AMPLIFICACIÓN RECOMENDADOS SEGÚN LA EDAD* DEL NIÑO

Abreviaturas utilizadas en el gráfico:

  • “X” significa que la prueba debe realizarse
  • AOC – Audiometría por observación del comportamiento
  • ARV – Audiometría por refuerzo visual
  • ACJ – Audiometría condicionada por juego
  • PEATC – Potenciales evocados auditivos del tronco cerebral
  • SAT – Umbral de detección del habla
  • SRT – Umbral de reconocimiento del habla
  • RECD – Diferencia entre el oído real y el acoplador
  • OEA – Otoemisiones acústicas

Abreviaturas utilizadas en el gráfico:

  • Baby Bio: Véase Spahr, A. J., Dorman, M. F., Loiselle, L., & Oakes, T. (2011). A new sentence test for children. 10th European Symposium on Pediatric Cochlear Implantation. Athens, Greece, May 12-15.

Descargo de responsabilidad: El protocolo descrito en este documento no obliga a los profesionales que tienen la certificación de Especialista en escucha y lenguaje hablado (LSLS®) a utilizarlo en su ámbito de práctica y no es requerido por la Asociación Alexander Graham Bell para personas con sordera o hipoacusia o la Academia Alexander Graham Bell para la escucha y el lenguaje hablado. Esta referencia contiene pautas y recomendaciones de uso a criterio del profesional. AG Bell se exime de cualquier responsabilidad ante cualquier parte por la precisión, integridad o disponibilidad de este documento, o por cualquier daño que surja del uso de este documento y cualquier información que contenga. Listening and Spoken Language Specialist (LSLS®), Auditory-Verbal Therapist (LSLS Cert. AVT®) and Auditory-Verbal Educator (LSLS Cert. AVEd®) son marcas comerciales de AG Bell Academy for Listening and Spoken Language.

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